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miércoles, 28 de julio de 2010

LA EXPEDICION BOTANICA COMO PATRIMONIO CULTURAL Y CIENTIFICO DEL PAIS

La expedición botánica puede considerarse el proyecto científico más trascendental y ambicioso en la historia de Colombia. Mas allá de sus descubrimientos fue importante como base fundamental para el desarrollo de la época de independencia y el iluminismo de principios del siglo XVIII tanto en el país como en toda Latinoamérica, marco el inicio de una nueva era y dio luz a quienes serian algunos de los principales impulsadores de la gesta revolucionaria en el sur del continente como Agustín Codazzi Jorge Tadeo Lozano, Francisco Antonio Zea, Manuel Ancisar y Francisco José de Caldas; prueba de ello fue la publicación del periódico el semanario con la dirección de este ultimo.
Puede decirse que lo que hoy se conoce como Colombia nace en gran medida a partir de la enorme influencia de la expedición botánica en la población criolla que aprendió a conocer y valorar sus recursos y a defenderlos de los invasores tomándolos como patrimonio colectivo y parte de su identidad como nación, sin embargo hoy, doscientos años después, hay que advertir que los colombianos hemos olvidado nuestra grandeza natural para glorificar la extranjera, hoy no nos interesa conocer nuestro patrimonio ni mucho menos respetarlo y cuidarlo, nuestra identidad nacional y nuestro amor por la naturaleza esta marchita. Hoy cuando muchos dicen sentirse orgullosos de su país ignoran su abundancia y abusan de su grandeza, nos hemos olvidado de lo esencial, pues que es Colombia si no tan solo un pedazo de tierra del cual hacemos parte, esta tierra es única en el mundo y es nuestra, nuestro regalo y privilegio liberada con sudor y lagrimas hace dos siglos para ser destruida por quienes hacemos llamarnos patriotas. La patria no son solo palabras, es una identidad y un orgullo que se llevan en el corazón y no podemos decir ser patriotas si no conocemos lo que nos debiera enorgullecer.
La real expedición botánica del virreinato de la nueva granada emprendida el 23 de abril de 1783 y liderada por el sacerdote, biólogo y medico personal del rey Carlos III de España, José Celestino Mutis marcó también el comienzo de una revolución científica en América impulsada por las ideas del médico francés François Quesnay que proponía la fisiocracia como alternativa económica . Otros movimientos anteriores en el país ya anticipaban la necesidad de que la corona española generara un cambio en su política científica en sus colonias, por ejemplo, La Revolución de los Comuneros de 1781 planteó la necesidad de introducir reformas de envergadura en el Nuevo Reino de Granada. Presionadas por las secuelas que había dejado este movimiento, el gobierno español se vio abocado a redefinir la política científica vigente en Madrid para Lima y Santa fe desde 1778. En conclusión puede deducirse que la expedición botánica fue de fondo un afán de la corona española incentivado por el arzobispo - virrey Antonio Caballero y Góngora para garantizar la gobernabilidad del reino en una época de crisis política, económica y militar tanto en la antigua como en la nueva España.
Con la expedición botánica se desarrollaron ramas de la biología en el continente como la zoología, en especial en la rama de la herpetología, y la botánica se descubrió la quina en el Nuevo Reino de Granada, así como el té de Bogotá; las propiedades del guaco o bejuco como preservativo contra mordeduras de serpientes, y la ipecacuana del río Magdalena. Mutis además hizo ensayos para aclimatar el canelo, el anís, la nuez moscada. Igualmente descubrió varias minas.

El lingüista checo Jan Mukarovski dijo alguna vez que los investigadores de hechos históricos tienden a caer en aforismos, realidad reflejada en los estudios superficiales de la expedición tanto en Colombia como en España y la poca divulgación que hay sobre la historia completa y detallada con un análisis profundo en colegios y escuelas del país. Esta situación provoca una distorsión de los sucesos y un grave desinterés entre las nuevas generaciones no solo subvalorando a sus antepasados e ignorando la historia sino también desaprovechando el más completo conocimiento recopilado acerca de la riqueza biológica colombiana. Grosso modo puede decirse de la expedición botánica que fue emprendida y patrocinada por la corona española en una época económica complicada para iberia con el fin de identificar las plantas mas útiles y explotables del Nuevo Reino de Granada siguiendo el ejemplo de algunos países europeos que comenzaban a basar su economía en la agricultura siguiendo el principio de la utilización máxima de los recursos naturales como fuente de financiamiento del estado, idea proveniente de los franceses. Fue así como la misión fue encomendada al sacerdote José Celestino Mutis con el apoyo de los mas importantes científicos y dibujantes criollos de la época, del director de la expedición se dice que era un amante de las ciencias y la religión; medico del virrey Pedro Messía de Lazerda, matemático, astrónomo, sacerdote y bibliófilo empedernido que aguardo pacientemente durante veinte años el visto bueno de la corona española a su propuesta de la realización de la expedición. Su única obra científica terminada fue publicada por entregas en Bogotá en 1793 con el nombre de el arcano de la quina. Sobre él señalo el sabio sueco Carlos Linneo: “su nombre el tiempo no lo borrara jamás”. José Celestino Mutis es un ejemplo de amor a las ciencias y pasión por la vida, es el padre de la medicina y precursor de la investigación científica en el país, su legado es un tesoro para las generaciones colombianas desde hace casi dos siglos y lo seguirá siendo por mucho mas tiempo como símbolo de nuestra riqueza y fortuna, lo paradójico es que un español como Mutis, y si cabe mencionar, un alemán como Alexander Von Humboldt, lograron conocer y amar nuestros recursos naturales mas que nosotros mismos, nativos, arraigados y dueños de un sinnúmero de especies de flora y fauna que según perece estamos empeñados en reducir y deteriorar.
La expedición botánica fue interrumpida luego de treinta y tres años de haberse iniciado a causa de los movimientos independentistas de Colombia, el trabajo adelantado fue guardado en el jardín botánico de Madrid durante un siglo y solo a comienzos del siglo XX empezó a ser editado y clasificado el trabajo final. Actualmente, la tarea de documentación de estas láminas con el fin de publicarlas, está a cargo del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia. Sin embargo el legado de los próceres de la revolución científica neogranadina entre los cuales se puede incluir a Mutis fue la chispa que ilumino la ilustración criolla que mas adelante se convertiría en una historia de libertad, patriotismo y soberanía. Aunque ese idealismo se ha deteriorado con el tiempo el legado científico sigue intacto como patrimonio científico cultural e inmaterial para todas las sociedades colombianas que están, las que ya se fueron y las que vendrán a recibir y proteger nuestra fauna y flora, tarea cada vez más difícil por la inconciencia de la alta burguesía indigna de su posición. Lo que alguna vez empezó como una exploración con intereses netamente económicos e incluso destructivos se convierte hoy en un legado científico espejo del privilegio y la grandeza regalada a nuestra raza; como hace doscientos años esta riqueza es la inspiración para seguir luchando por lo nuestro, es la piedra angular de nuestro nacionalismo y el verdadero sentimiento inigualable que muchos dicen tener pero que pocos conocen en realidad, lo que hoy tenemos y queremos reflejar es lo que el mundo ve de nosotros, nos odian por utilizar mal nuestras plantas, nos amarían si las supiéramos aprovechar en desarrollo de nuestra nación e incluso del mundo entero pues solo aquí esta la cuna de un sinnúmero de especies animales y vegetales, tenemos un pulmón del mundo, una cordillera que surca dos océanos y que contrasta con tierras tropicales, caribeñas y llaneras en un territorio de 1.141.748 km2 y solo 50.000.000 de personas benditas por la naturaleza y malditas por la voluntad, debilidad y estupidez humana, amar a nuestra tierra es muy fácil, explorarla para conocerla a cabalidad un honor que no todos alcanzan, sentirla ha de ser la mayor de las glorias. Como me dijo hace poco el maestro argentino, pero mas colombiano que cualquiera, Roberto Nield: "amarillo, azul y rojo es el color de mi bandera…. sabés que significa? Colombiano hasta que muera" insignia que corre por sus venas, brota por sus poros y se estampa en su costado izquierdo y que ahora estoy convencido que debo llevar como la llevaron los expedicionarios hace tiempo por el resto de mi vida y que así mismo debería ser portada con orgullo por todos y cada uno de los que amamos esta patria seamos nativos o foráneos.


www.wikipedia.com
“Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada”.
Fecha de consulta julio de 2010. Disponible en:http://es.wikipedia.org/wiki/Real_Expedici%C3%B3n_Bot%C3%A1nica_del_Nuevo_Reino_de_Granada


www.colombialink.com
“comienza la expedición botánica”. José Antonio Amaya. Doctor en Historia, profesor U. Nacional
http://www.colombialink.com/01_INDEX/index_historia/04_las_fundaciones_y_poblamiento/0020_expedicion_botanica.html

Ibíd. 1.
contraste.unitecnologica.edu.co
“El sabio Mutis, precursor de la ciencia en Colombia”
http://contraste.unitecnologica.edu.co/es/edicion19/art4

www.museos.unal.edu.co
“Expedición Botánica en el Nuevo Reino de Granada, la expedición que aún no ha terminado”
http://www.museos.unal.edu.co/sccs/plantilla_2.php?id_subseccion=129&id_seccion=2

“Colombia. Guía enciclopédica”. Ed. Norma. Bogotá D.C., 2007

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